FE

Si quieres puedes sanarme


Aldo Ezequiel Gaete
Uno de los grandes problemas que más aqueja al cristiano es la poca valía personal que este posee aun siendo ya convertido, este es uno de los procesos más importantes después de la salvación y a la vez más difíciles de sobrepasar no porque a Dios le falte poder para sanarnos ni porque a él no le parezca importante sino por nosotros y por lo arraigado que se encuentra el problemas del valor personal, este problema radica como algo muy profundo y personal pero que también debe ser sacada a la luz y tratado por gente responsable y capaz en la sanidad interior y fundamentalmente este debe ser apoyado con mucha oración y suplica hacia Dios que es quien va a poner la solución definitiva a este problemas sea cual sea.



La valía personal o como mejor se conoce “autoestima” es todo lo conocemos y aceptamos de nosotros, y se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante nuestra vida, por lo general o mejor dicho casi siempre y antes de conocer a Cristo como salvador esta a sido tratado por alguien que si se procura por esta área pero para destruirla ósea por Satanás, durante nuestra niñez y parte de nuestra adolescencia todo lo que nos digan o que observemos sobre nuestra persona formara lo que de grande recogeremos y como Satanás sabe que en algún momento El Señor entrara en nuestra vida daña lo mas posible con mensajes e imágenes muy erróneas de nosotros mismos, este utiliza también a gente allegada a nosotros o no para su obra de destrucción, todo esto, las millares de sensaciones y sentimientos sobre nosotros mismos se conjuntan en un positivo o negativo cuadro de nosotros mismos.

¿Por qué su sanidad es tan importante?

Primero que nada debemos decir que Jesús también murió por nuestras enfermedades del alma de hecho él sanaba a las personas del alma de una manera muy especial y muchas veces hizo referencia a esta clase de sanidad encontramos en el evangelio de Mateo 11:28 una gran declaración que realiza el Maestro en donde dice que él es el descanso para los trabajados y cansados, él trabajaba y a la vez que realizaba milagros y sanidades se ocupaba de sanar el alma y la fe de la gente con la cual trataba, como por ejemplo el caso de la mujer cananea o de la mujer samaritana en donde encontramos otra gran declaración de Jesús que dijo que el que beba de él jamás volverá a tener sed, la importancia de sanar esta parte es muy grande por dos razones:

Una de ellas es que sino la sanidad de la persona no estaría completa, como lo aprecia el apóstol Pablo en la carta a los Tesalonicences 5:23-24 El Dios de paz santifique alma, cuerpo y espíritu, acá expresamente en la versión original del latín indica la palabra psiquis de donde proviene la castellanización de la palabra sicología.

La otra razón es que de esta área depende los éxitos y los fracasos, la satisfacción de uno mismo, el bienestar psíquico y el conjunto de relaciones sociales llevan su sello. Para la vida personal, profesional y social. El auto concepto favorece el sentido de la propia identidad, constituye un marco de referencia desde el que interpretar la realidad externa y las propias experiencias, influye en el rendimiento, condiciona las expectativas y la motivación y contribuye a la salud y al equilibrio psíquico. Es de suma importancia también para la vida en la congregación, una congregación sana espiritualmente es una congregación que se procura de cosas que realmente tiene un sentido espiritual importante, es una congregación que no dos pasos adelante y tres a tras sino los da hacia adelante seguros y en unidad.

¿Cómo se puede llegar a sanar?

Primero que nada se debe tener muy en cuenta que el que realiza las obras es Dios a través de su Santo Espíritu y gracias a Cristo nuestra Señor quien ya pagó por todos nuestros pecados y defectos en la cruz del calvario, y este es el gran paso, aceptar esto aunque sea tan fácil par el hombre y gracias a su carnalidad y a su mente tan chica y corta se torna difícil transformándolo y modificándolo en algo mas complicado de concebir.

El saber que Dios nos ama como somos y por lo que somos no por lo que tenemos ni por lo que podemos lograr ser más delgado, más musculosos y más lindo en realidad Dios nos ama como somos con nuestros miedos, nuestros defectos, nuestras penas porque él nos creó y nos conoce por ellos nos ama de manera tan grande y a la ves tan simple, amor directo del cielo y para nosotros.

La segunda opción es empezar a aceptar esto que ya esta decretado en el cielo y para nosotros como una realidad, empecemos a tomarnos como lo que somos personas muy especiales somos hijos de un Rey el Rey del universo y muchas veces vivimos como si fuéramos los hijos de la ultima basura (no es malo ser hijo de la ultima basura, pero ese no es el tema de hoy), somos quejosos, malhumorados, chiquilines, egotistas, depresivos, inconstantes, boca sucia, con un carácter y concepto de la vida muchas veces muy pero muy malo y es hora de que esto lo cambiemos en el poder del Espíritu Santo de Dios y dejemos que este nos vivifique, como le dijo el apóstol Pablo a los Filipenses dejen que el Espíritu Trabaje en ustedes, es hora de empezar a hacer uso de la nueva vida en Cristo.

Primero que nada debemos aceptarnos tal cual somos con nuestros defectos y virtudes, gordos, flacos, muy blancos, muy negros, muy altos o muy petisos, con todo tenemos que darnos cuantas que Dios nos ama así y si somos así es porque Dios nos hizo así y nos ama así, por nosotros vino Jesús al mundo y murió por nosotros, él nos ama, tenemos que saber que no podemos ser como otra persona ya que ante Dios somos únicos, mira si Dios no nos va amar que todos somos diferentes y todos somos hijos del mismo padre, el ser así no implica que no nos debamos cuidar o que por ellos y si tenemos la oportunidad no debamos cambiar, esto ya seria un poco de holgazanería hacia nosotros mismo y un poco de irresponsabilidad hacia Dios debemos dar lo mejor a nuestro cuerpo ya que somos templo viviente del Espíritu Santo.



Segundo: Debemos ayudarnos a nosotros mismos, y una forma de realizar esto es plantearnos objetivos a corto plazo que podamos ir *****pliendo esto ayudara mucho a nuestra persona interior, estos objetivos deben ser a nivel humano y también a nivel espiritual y deben ayudarnos acrecer a un nivel mayor del que estamos.

Tercero: Aprenda a disfrutar de la persona que siempre lo acompaña ósea usted, este es un gran paso él poder estar a solas con usted mismo y el Señor le dará valor a su vida momentos de soledad y tranquilidad en donde pueda meditar donde está usted y hacia donde va y de donde viene le dará grandes satisfacciones a su yo interior, el conocerse es fundamental el analizar su vida pasada le demostrara que el Señor lo ama y que en las malas o las buenas el siempre estuvo esta y estará en su vida.

Cuarto: En Cristo Jesús préstele atención a sus pensamientos y sentimientos ellos le darán un buen pantallazo de su ser interior y de sus heridas aun no sanadas y luego pídale a Dios que comience a sanar esta heridas.

Quinto: Tome una actitud de poder realizar todo lo que por delante se le ponga, toma la actitud del apóstol Pablo cuando dijo todo lo puedo en Cristo que me fortalece, recuerde todo es posible al que cree dijo el Señor, todo depende de su fe, atrévase a luchar contra ese gigante que esta molestándolo, sea el David de su vida, recuerde no importa su tamaño, en Cristo no hay gigante que aguante solo atrévase a lanzar la piedra de la victoria y todo empezara a cambiar.

Sexto: No trate de ser alguien mas este orgullo de usted mismo y de quien a llegado a ser, sus logros no son poco para Dios tiene el valor de lo hecho por usted, recuerde si usted trata de ser alguien mas, ¿quién hará de usted?

Séptimo: Alégrese y prémiese por sus logros, son poco son suyos y nadie podrá vivir lo que usted viva, sus experiencias son únicas ¡Disfrútelas en el Señor!

Octavo: Aprenda a quererse usted mismos ¿Usted sabe que Dios está con usted? Si lo sabe acéptelo y verá como cambiara su vida ámese como Cristo lo amó, para él usted tiene un gran valor, usted a sido comprado a gran precio por ellos es muy importante.

Una vida espiritual sana le dará una mayor valía ante Dios, le ayudara a estar más feliz con usted mismo y con los demás sean cual sean las situaciones, le dará fuerzas para encarar nuevas actividades y mayores desafíos, una vida espiritual activa es muy importante para poder lograr una completa sanidad del alma.

A menudo me encuentro con cristianos en mal estado, carnales, bajos en nivel espiritual, que retroceden mas de los que avanzan en la vida cristiana y no saben cuál es su problema.

Las causas de no estar bien parado y no saber quien soy yo ante Cristo producen en la vida del cristiano:

Falta de confianza en sí mismo: No creen poder lograr nada, todo lo que comienzan no lo terminan y si lo hace lo hacen mal, son mediocres siempre están en el mismo lugar en todo sentido.

Bajo rendimiento: Estas personas están enfermas y por ello no rinden a la congregación, ni en la vida personal lo que realmente pueden dar siempre están a media maquina.

Visión distorsionada de uno mismo y de los demás: poseen una visión tan distorsionada y pesimista que arruinan todo desde planes hasta actividades, no solo de ellos sino de las demás personas.

Una vida personal infeliz: Nunca pueden llegar a ser feliz porque ellos saben que pueden dar mas y que pueden realizar todo el doble mejor de lo que lo han hecho y esto no les da alegría, siempre están tristes y entristecen a los que esta a su alrededor.

La seguridad de saber quien soy yo en Cristo dará la vuelta a todas estas malas cualidades y hará de usted una persona de productividad, mejorar su vida y la de lo que los rodea de una manera que no se imagina.

Este gran proceso de sanidad del alma no es fácil ya que implica lidiar con problemas que están allí hace mucho tiempo y con recuerdos que no son lo mejor de nuestra vida pero el esfuerzo y el obrar del santo espíritu de Dios dan una gran satisfacción a la hora de los resultados.

El estar bien no lleva a garantizar el éxito de la vida ya que no es esto todo pero le ayudará a seguir para adelante sea cual sea la situación, recuerde el proverbio que dice que el hombre de Dios esta preparado para recibir malas noticias, recuerde las palabras de nuestro Señor que dijo que el que beba de él ya no tendrá sed.

Recuerde el mismo Espíritu Santo después de sanar su vida puede usarlo para sanar a otras personas, recuerde lo que dijo el apóstol Pablo, y podrá consolar como a sido consolado.

Recuerde solo usted y usted mejor que nadie puede saber como se encuentra su yo interior y de esta forma pedir ayuda al Señor, trate de no llegar al esnobismo (falsa autoestima elevada que disfraza un muy pésimo mal estado del alma) una cara alegre falsa no mejorará nada sea integro ante los demás y su vida cambiara.

En definitiva acérquese a Jesús como lo hizo el leproso del evangelio de Mateo después del gran sermón del monte baja el maestro y se le cerca un leproso, llama la atención que este no gritó ¡inmundo! ¡Inmundo! como lo hacían todos los leprosos cuando se acercaba alguien sano el leproso solo se acerca Jesús, imagínese como deben haberse sentido los apóstoles que eran los encargados de proteger a Jesús de la gente, pero me llama la atención que ninguno lo agarra y este a pesar de la gente que seguía a Jesús y de los mismos apóstoles lograra llegar a Jesús y no le pregunta si lo puede sanar, este tenían tanta fe que solo le dice que si el quiere lo sana, al instante Jesús le dio la orden de ser limpio, sin importar su enfermedad Jesús lo sano, por su fe y su confianza en que Jesús lo podía sanar, este lo sano de una vez y para siempre.

Acérquese mi hermano de esta forma con fe que sin importar su problema o trauma Jesús lo va sanar, el solo lo puede hacer solo él puede sanarlo de una vez y para siempre y en el tiempo que su fe lo deje, sin vueltas y sin intermediarios solo Jesús y usted.

Comience ahora vale la pena todo el esfuerzo que realice, atrévase a cambiar y no se olvide de seguir el consejo que el cielo le dio a Pedro no llame inmundo lo santificado por Dios.

Dios lo bendiga y le dé salud, paz y amor.

Aldo Ezequiel Gaete

Ante cualquier duda, comentario o cualquier cosa comunícate conmigo por e-mail, estaré encantado de recibir tu correspondencia.

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