Remedios para la fiebre reumática


La fiebre reumática es una enfermedad que se produce como complicación de una amigdalitis estreptocócica no tratada o tratada de forma inadecuada.

Produce la inflamación de los tejidos y órganos y puede causar una lesión importante de las válvulas cardíacas, articulaciones, sistema nervioso central y piel.

La fiebre reumática es rara actualmente en los países desarrollados. En cambio, la enfermedad es más prevalente en los países en desarrollo, donde es una causa importante de enfermedad cardíaca. En algunos países, afecta al 1 a 2% de los niños.

Descripción Aunque la causa exacta de la fiebre reumática no se conoce, la enfermedad suele seguir a una infección de la garganta causada por una bacteria llamada estreptococo del grupo A (amigdalitis estreptocócica) .

El estreptococo del grupo A también se ha asociado a muchas otras enfermedades graves, como el síndrome del shock tóxico. La fiebre reumática puede presentarse en personas de cualquier edad, pero es más frecuente en los niños entre 5 y 15 años. La pobreza, vivir en condiciones de hacinamiento y un acceso inadecuado a la atención médica aumentan la probabilidad de contraer la enfermedad.

Existen dos teorías sobre el mecanismo por el cual la infección bacteriana de la garganta como la amigdalitis da lugar a fiebre reumática. Una teoría, menos apoyada por la evidencia científica, sugiere que las bacterias producen algún tipo de producto químico tóxico (toxina). Esta toxina pasa a la circulación a través del torrente circulatorio y afecta a otros sistemas del organismo.

La investigación apoya otra teoría, según la cual la enfermedad está causada por una interacción entre los anticuerpos producidos para luchar contra el estreptococo del grupo A y el tejido cardíaco. Las células inmunitarias del organismo producen anticuerpos dirigidos específicamente a reconocer y destruir a los agentes invasores.

Estos anticuerpos son capaces de reconocer a las bacterias debido a la presencia en ellas de marcadores específicos denominados antígenos. A causa del parecido entre los antígenos del estreptococo del grupo A y los antígenos presentes en las células del propio organismo, los anticuerpos atacan equivocadamente a estas últimas, sobre todo al músculo cardíaco.

Resulta interesante observar que los miembros de determinadas familias tienen una mayor tendencia a presentar fiebre reumática que los de otras. Esto puede estar relacionado con la teoría anterior, ya que en estas familias pueden existir antígenos celulares con un parecido mayor al de los antígenos estreptocócicos que en otras familias.

Los síntomas de fiebre reumática suelen empezar al cabo de una a seis semanas después de la faringitis. Incluyen fatiga, fiebre, dolor de estómago y vómitos.

En aproximadamente el 75% de los casos de fiebre reumática, uno de los primeros síntomas es la artritis. Las articulaciones (especialmente las de los tobillos, rodillas, codos y muñecas) están enrojecidas, calientes, inflamadas y brillantes, y son extremadamente dolorosas. Al contrario que en otras formas de artritis, puede que no se presente de una forma simétrica (se afecta una articulación determinada en uno de los dos lados) ni tampoco simultánea. El dolor puede pasar de una articulación a otra.

La artritis de la fiebre reumática raramente afecta a los dedos o a la columna vertebral. Las articulaciones son tan sensibles que incluso el contacto con la ropa de la cama o las prendas de vestir es terriblemente doloroso. En aproximadamente el 10% de los pacientes con fiebre reumática, se presenta un tipo particular de movimiento involuntario junto con inestabilidad emocional.

Estos pacientes experimentan un cambio en la coordinación; a menudo se observan primero cambios en la escritura, y los brazos o las piernas pueden fallar o presentar sacudidas incontrolables. Los pacientes parecen desarrollar un bajo umbral para estar enfadados o tristes. Este cuadro de la fiebre reumática se denomina corea de Sydmham o mal de San Vito.

Hay algunos cambios en la piel que son frecuentes en los pacientes con fiebre reumática. Laerupción cutánea denominada eritema marginado se produce especialmente en los pacientes que tienen problemas cardíacos a consecuencia de la enfermedad y adopta la forma de manchas rosadas que pueden extenderse. No es una erupción que produzca picor. Debajo de la piel pueden aparecer bultos del tamaño de un guisante; se denominan nodulos subcutáneos, son duros al tacto, pero no dolorosos. Estos nodulos se ven con mayor frecuencia en la articulación de la rodilla y la del codo, además de la columna vertebral.

El resultado más grave de la fiebre reumática se denomina pancarditis. La pancarditis es una inflamación que afecta a todas las capas del corazón, incluyendo la interna (endocardio), el saco que contiene el corazón (pericardio) y el propio músculo cardíaco (miocardio).

La lesión cardíaca causada por la fiebre reumática tiene graves efectos a largo plazo. Las válvulas del corazón (estructuras que permiten que la sangre fluya sólo en una dirección en el momento corn to dentro del ciclo cardíaco) suelen estar lesionadas, lo que puede dar lugar a un retroceso anormal de la sangre en sentido equivocado o a la imposibilidad de pasar a través de una válvula estreche rígida.

El daño de una válvula puede dar lugar que el corazón tenga que trabajar más intensamente para permitir la circulación de la sangre, corazón puede no ser capaz de trabajar con la válvula lesionada, lo que puede ocasionar que llegue a la circulación una cantidad de sangre inadecuada.

Aproximadamente entre el 40 y el 80% de los pacientes con fiebre reumática presentan alguna forma de carditis. Sin embargo, la lesión cardíaca puede no ser evidente hasta meses o años después del inicio de la fiebre reumática. El efecto de enfermedad sobre el corazón también depende de las recurrencias. La gravedad de la lesión cardíaca suele estar relacionada con el número de ataques agudos de fiebre reumática que presente el paciente.

Remedios populares

Remedio para la fiebre reumática #1: Aplicar masajes suaves con aceites esenciales de romero, benzoína, manzanilla, alcanfor, enebro o lavanda para estimular la circulación alrededor de las articulaciones.

Remedio para la fiebre reumática #2:. Verter 1 cucharada de hojas de diente de león en una taza de agua que esté hirviendo. Cubrir y dejar en reposo por unos minutos. Colar y tomar 3 veces al día.

Remedio para la fiebre reumática #3:. Hervir 1 taza de agua y al llegar al punto de ebullición verter 1 cucharada de hojas de ortiga secas. Tapar y dejar refrescar. Tomar 2 veces al día. Este remedio ayuda a limpiar el organismo y a su pronta recuperación.

Remedio para la fiebre reumática #4:. Verter 3 cucharaditas de equinácea a una taza de agua. Hervir por 5 minutos. Colar y tomar después de 15 minutos 1 vez al día por un mes.

Remedio para la fiebre reumática #5:. Hervir en un litro de agua 1 cucharada de cada una de estas semillas: Carambola, Comino negro y alholva por 10 minutos. Cubrir y dejar en reposo por 3 horas. Colar y tomar a lo largo del día con el fin de reducir la hinchazón

Recomendaciones

Evitar ingerir bebidas alcohólicas, carbonatadas y con cafeína.

No consumir alimentos muy picantes, salados, aceitosos o fritos.

Evitar bollería y productos de panadería.

.

Conozca también

Remedios para la fiebre

Remedios para la amigdalitis pultácea

Antibióticos naturales

Remedios caseros para la garganta irritada

Remedio para la afonía

Remedios naturales para la sinusitis

Remedios caseros para combatir la tos

jQuery(document).ready(function($){$.post(‘//www.cristianas.com/wp-admin/admin-ajax.php’,{action:’wpt_view_count’,id:’18971′});});

¿Qué tan útil fue este articulo? - Compártelo!

Haga clic para calificar!

We are sorry that this post was not useful for you!

Let us improve this post!