Familia

Cómo bañar a un bebé: todo lo que debes saber!

El baño del bebé no es solo un momento imprescindible, por higiene y salud: es también una oportunidad única de conexión entre el niño y su mamá.

Es, además, un momento que le proporciona experiencias por las que va conociendo su cuerpo.
Sin embargo, es necesario tomar ciertas precauciones para evitar inconvenientes y que sea disfrutado por el bebé y su mamá.


– Antes de la caída del cordón umbilical, es mejor no bañar al bebé por inmersión. De esta manera se previenen posibles infecciones. Además, el ombligo debe mantenerse lo más seco posible para su correcta cicatrización y por ello, no conviene sumergir el cuerpo del bebé en el agua. Coloca al bebé en la bañerita con un poco de agua y jabón para bebés en el fondo, con una esponja bien debes lavarlo por partes, dejando los genitales para el final. El cordón se limpia y cura en forma especial, no es necesario insistir con él durante el baño. Si se moja, debe secarse con mucho cuidado.


-En esta etapa en la que está presente el cordón todavía, hay quienes prefieren bañar al bebé “en seco”. Sobre una superficie seca (cambiador, cama…) y con un paño húmedo, se realiza una limpieza del cuerpito del bebé. Si se utiliza esponja, debería estar apenas mojada, para que no gotee.
– Por precaución, el baño por inmersión se puede retrasar hasta dos o tres días después de la caída del cordón umbilical. En ese momento, el ombligo ya no presenta sangrado ni secreción y el riesgo de infección se reduce considerablemente.


-Luego que cayó el cordón, se puede comenzar a lavar por inmersión al bebé. La temperatura del agua es fundamental: debe estar entre los 34 y 37 grados centígrados. Si no se tiene termómetro, se puede comprobar que no queme ni esté fría introduciendo la parte de adentro de nuestra muñeca, el dorso de la mano o el codo.
-Antes de comenzar con el baño, debes asegurarte de tener todo a mano: esponja, toalla, jabón de bebe, etc.
-Los jabones y el champú deben ser neutros, con poco perfume. La esponja debe ser especial para bebés.

-Antes de meter al bebé al agua, debe limpiarse la zona del pañal.
-Especialmente en los primeros días y si se trata de mamis con poca experiencia, no conviene bañar al bebé en una bañera grande, puede dificultar la tarea y resulta peligroso.
-El orden a seguir para el lavado es de arriba hacia abajo, empezando por la cabeza y acabando por los genitales.

-Los ojos, la nariz y los oídos tienen su propio proceso de limpieza, no se debe insistir con ellos en este momento.

-Háblale a tu bebé durante el baño, él estará más tranquilo al escuchar tu voz.

– Para meter al niño en el agua, con una mano sujeta el cuello y su cabeza, para que le sirva como un soporte de esa zona tan sensible y con la otra, las nalgas y los muslos.
-Cuando notes que su colita se apoya en la tina, libera la mano que sujetaba ese lugar para lavarle el cuerpo, manteniendo la otra en el cuello. Si llora, tómale las manitas hasta que se tranquilice, Las primeras veces necesitarás ayuda de otra persona, hasta sentirte segura.
– Al bañarlo, revisa bien los pliegues de la piel bajo el cuello, entre los muslos o en la pancita, porque son lugares en los que se suele acumular suciedad. Puedes utilizar tu mano o una esponja, pero si utilizas esta, debes lavarla y escurrirla bien al terminar.


– Los primeros baños deben ser breves, de unos pocos minutos. En este punto es necesario estar atenta a las señales que del niño da: si ves que tu hijo está disfrutando, déjale que después chapotee durante un rato, vigilando siempre que el agua no se enfríe y no dejándolo solo en ningún instante.
– Muchos niños detestan que se vierta agua sobre su cabeza, y aún más sobre los ojos. En los primeros baños, es suficiente con echarle un poco de agua a modo de juego, para que se vaya habituando a este gesto. Recuerda que todas estas actividades deben presentarse como un juego para que el niño se habitúe a ella.

– La salida del baño es un momento delicado y en el que hay que poner la máxima atención, pues el niño con la piel mojada es muy resbaladizo, además que puede estar moviéndose. Sujeta al bebé con firmeza, envuélvelo rápidamente en una toalla y apóyalo sobre una base segura para secarlo bien y vestirlo.


-Otra situación a tener en cuenta es la temperatura de la habitación donde se esté bañando el bebé: debe ser cálida y evitar en todo momento las corrientes de aire, ya que pueden enfermarlo. Lo importante es envolver rápidamente al niño en una toalla.

Finalmente, esperamos que con estos tips consigas que el baños de tu bebe sea un momento muy especial de contacto entre los padres y el bebé estos primeros meses de vida del pequeño, y te lo que tomes relajadamente y disfrutar del momento ¡ Por supuesto, también preparar la cámara de fotos para hacerlo más inolvidable!

Cómo bañar a un bebé: todo lo que debes saber!
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