Ultima Hora

Conozca qué enseña la Biblia acerca de los Tatuajes

No es muy popular decir esto, debido a que este versículo de Levítico 19:28 se utilizo hasta la saciedad tanto en vídeos, panfletos como predicaciones y de esta manera se les advierte a las personas de que ofendemos al Señor si nos hacemos un tatuaje: “No os hagáis heridas en el cuerpo por causa de los muertos, ni tatuajes en la piel”. Pero, pese a lo que aparenta, el versículo no habla de la costumbre moderna de realizarse dibujos subcutáneos. No es nada parecido. Como otras veces, mas que interpretar este pasaje bíblico, el pasaje nos ayuda para analizarnos y saber cual es nuestro verdadero lugar ante Jesús.

Como vemos es el típico ejemplo (junto con Malaquias 3:10 o en Hebreos 10:25) con una mala exegesis en pocas palabras: debemos acudir a la Biblia con una idea preconcebida esperando a que apruebe lo que creemos, cuando debería de ser lo contrario. Al hacer eso, perdemos por completo el norte de lo que se pretendía cuando tenemos la Biblia y la volvemos inútil o aun peor. Aunque mas allá de eso, en realidad, el insistir en la mentira de que la Biblia prohíbe rotundamente los tatuajes.

1. La dimensión histórica

Yo le contesto lo mismo al hermano o hermana que le acerca alguien con tatuaje el decirle que esta ofendiendo al Señor citando el pasaje bíblico de Levítico (con todo el amor y el respeto posible, porque lo más seguro es que vengan repitiendo cosas aprendidas que ellos mismos ni siquiera han reflexionado): “Mi querido hermano como no estoy sacrificando a mis hijos a Moloc y mucho menos adorando a los muertos, este pasaje no se refiere a mi situación”. Y si esto no sirve, al menos nos hace enfocar en lo que realmente deberíamos de enfocarnos.

Se abusa mucho de este texto y a su vez desconocemos totalmente cual es el contexto donde se debería aplicar. Ya que el mismo posee varias capas.

Como cristianos uno de nuestros “deberes” es estudiar la Biblia para saber a que se refiere cada pasaje en concreto. Y cuando hablamos de estudiarla es ir mas allá de separar los versículos de su contexto, siendo esta una mala costumbre del pueblo evangélico moderno. Honestamente, no es fácil averiguar de que se trata: así lo indica el mismo texto. Si leemos lo que viene antes y lo que viene luego se encuentra con una sección de la ley que indica específicamente que cosas son culto a Dios y cuales no, en un contexto que en la población de bajo perfil educativo, con insistentes conexiones con los pueblos de su entorno, no saben identificar estas diferencias. Tenemos que decir que es algo completamente novedoso, y no seria mal que en otro momento pudiéramos hablar de lo maravillo que seria Dios presentándose a si mismo en la Ley como un Dios diferenciado o inesperado en cuanto a otros dioses de los pueblos de los alrededores, que eran todos iguales entre si, ya que salían de la propia mente humana. Les hablare ahora de uno de esos dioses que alerta esta pasaje de Levítico, era un bestia de la antigüedad propia de una obra de terror: Moloc.

En el versículo de Levítico 19 habla acerca de los dioses cananeos a los que los pueblos compartían territorio con los de Israel. Con algunas diferencias de nombre, todos estos dioses compartían los mismos atributos, y ciertos dioses en concreto se pueden deducir como entidades no diferenciadas, sino como especializaciones de otros dioses mayores del panteón. Ademas todas las religiones politeistas del Mediterráneo, incluyendo a los griegos y romanos. Moloc es una especie de extensión de Baal, que se le adoraba preferentemente en la zona del norte de Israel (en territorio hitita, en la Turquía actual) pero se encontraron perturbadores de santuarios en el territorio italiano y en el norte de África. Moloc representaba un ser con figura humana, con cabeza de toro o macho cabrio: parecida a la imaginaria asociada desde la Edad Media con satanás, y eso es algo horroso. Moloc exigía el sacrificio de ebes para adorarle, y no solo eso. Lo que se critica en Levítico 19, ademas del culto solapado por moloc son otras practicas igual de deshonrosas relacionadas con la muerte y la necromancia es decir: adivinar el futuro por medio de los muertos. Para eso tenían que honrar a los muertos o intentar protegerse de ellos, de acuerdo a las fuentes, se tenia que hacer marcas (arañándose con objetos afilados hasta que se les hiciera una cicatriz permanente como dibujos en la piel) por ende se hacían tatuajes o como dice el texto en hebreo, k’aaka, que es un hapax legomena, una palabra de origen incierto, de acuerdo al diccionario de Koehler & Baumgartner “podría ser una mera decoración, donde probablemente se utilizaban para resguardarse de los espíritus de los muertos”. Al parecer tiene sentido porque en el original hebreo rechazaban el “escribirse” estos k’aaka en el cuerpo.

Resumiendo estas practicas las hacían los cananeos (fenicios), hititas y sirios: donde sacrificaban a los recién nacidos en el altar de moloc, se laceran el cuerpo en cultos relacionados con los muertos o practicaban la necromancia. Entre otras tantas prohibiciones relacionadas con lo mismo.

Dios deja muy claro que su pueblo e hijos que le rindan culto a el, no tienen que dejarse contagiar de tales practicas pensando que le rendirán culto a Él igual como si fuera otro dios de sus alrededores.

2. La dimensión cristiana

Entrando en el Nuevo Testamento, hay algo que nos deja bastante claro Cristo en los Evangelios que se repite y que ademas se afirma en todas sus cartas, de que somo nuevas criaturas en Cristo y por ende no tenemos que cumplir con la ley para tener gracia ante los ojos del Señor. Yo me pregunto: ¿como hay cristianos que están tan seguros de que no es necesario por ejemplo, circuncidarse para pertenecer al pueblo de Dios, pero asumen sin cuestionar que no se pueden hacer tatuajes porque la Biblia lo prohíbe?. Como vemos no es un problema del texto bíblico, es mas bien un problema del que lo lee. Ya que hemos demostrado que este texto no se refiera a los tatuajes modernos. Sin embargo, por lo demás, ¿pretenden ir en contra de una ley para cumplir en otra? ¿No explica la Biblia en Santiago 2.10 que “el que cumple con toda la ley pero falla en un solo punto, ya es culpable de haberla quebrantado toda”. ¿Entonces estamos bajo la ley o no?. No olvidemos que aquí cada un es libre de hacer lo que mejor le parezca. Si hay alguien que decide hacer lo que dice la ley de Moisés al pie de la letra, esta en todo su derecho: pero no puede imponerselo a los demás ni esperar que esto supere la obra de Jesús en la cruz.

Para nosotros la ley es algo que se estudia, se observa, analiza, y se aprende de quien es el Señor donde cuya existencia no tenemos acceso a toda la dimensión de la realidad de Jesús, dicho esto el versículo de Levítico esta lejos de nuestra realidad y al aplicarlo no honra en nada a la Palabra de Dios.

Una pregunta que me queda en el aire es la siguiente: ¿Por que entre todas las razones que no debería de hacerme un tatuaje, existen cristianos que tiene que basarse en una prohibición bíblica para no hacerlo? ¿Sera que carecen de criterio propio? ¿No poseen la libertad para decidir no hacerlo?. Para ser claros la libertad que nos da el Espíritu Santo (2Co 3:17). La realidad a decir verdad es muy triste ya que nada de esto se parece al cristianismo genuino, que se desprende del evangelio puro. Estamos hablando de leyes, obligaciones y normas de legalismo específicamente. Porque en el verdadero evangelio (solo con abrir la Biblia se puede comprobar) nos habla del amor, libertad, fidelidad, poder, generosidad, fidelidad y dominio propio.

3. La dimensión cultural

Creo saber cual es la razón de porque algunos cristianos no les gustan los tatuajes y debido a esto se escudan en pasajes bíblicos tomados con pinza para así buscar autoridad para prohibirlos. Pero en el fondo, no tiene nada que ver con la Biblia.

Cuando nos casamos mi esposo y yo, hace años nos hicimos un par de hamsteres, como mascotas y nos dirigimos a la casa de mis abuelos a enseñárselos. Le pareció algo desastroso a mi abuela, como era posible que alguien se tatuara esas ratas, aunque no eran ratas, en realidad. Sin embargo mi abuela, nació y creció en la posguerra, y tenia una parte ancestral muy marcada en su mente de que los roedores son transmisores de enfermedades mortales. Y no se equivocaba: ya que en su época, si se metía una rata o ratón en la casa, era el fin de la familia para toda la temporada. En pleno siglo XXI es muy diferente, sin embargo esa idea seguía latente en la mente de mi abuela.

Y para ser honestos con los tatuajes pasa lo mismo; en los años ochenta del siglo XXI, los tatuajes eran de maleantes, de bajo mundo, como presos y gente de baja categoría como pandilleros, y esta imagen todavía existe en la mente de una gran parte de la sociedad. Actualmente no es cierto y en la sociedad occidental del siglo XXI el tatuaje es solo una muestra artística.
En la actualidad existe un riesgo muy bajo de contagiarse de hepatitis, ya que no se realizan los tatuajes compartiendo agujas inyectadas en tinta en una celda insalubre de una prisión: mas bien se realiza bajo controles sanitarios en estudios y lugares especializados. Y para los nacidos en un contexto urbano moderno, los tatuajes son algo que forman una parte natural del paisaje colectivo, una simple decisión personal de imagen.

Existen unas buenas razones para no hacerse un tatuaje. Mas allá de los riesgos que hay que asumir por las tintas y del proceso, también esta la posibilidad de que te arrepientas en unos años. Yo honestamente no aconsejaría a nadie a que se realizara un tatuaje. Las prisas y los gustos de los demás o modas pasajera no son buenos consejeros. También existe cierta clase de símbolos o lemas que, tal vez deberíamos de analizar. Aunque estén de moda o no sean de buen gusto esto no nos representa como cristianos.

En ocasiones las buenas intenciones, se favorecen con la idea de que los tatuaje no son aceptados en las iglesias, pero esto tiene unos efectos secundarios bastante nefastos: a la hora de la verdad, nunca nos vamos a atrevernos a llevar el evangelio a los que poseen tatuajes, como a los presos, a los pandilleros que han tenido una vida marginal, sin embargo tampoco llegaría el evangelio a toda esta generación actual moderna y urbana que piensan que los tatuajes transforman su entorno. Atrás de esa falsa moral hay prejuicios que no tienen nada en común con la esencia del evangelio.

Para finalizar, la enseñanza bíblica real es esta: si posees tatuajes, eres recibido ante Jesús. Si no los tienes, no eres mas importante que otros. Y si no deseas hacerte un tatuaje, libre eres en Cristo de no hacerlo. Y si quieres hacértelo tienes que ser responsable de tus actos, ya que estas en toda libertad de hacerlo.

Fuente: Protestante Digital

About the author

Johns24Cassandra